"Siempre debe haber un algo que nos haga cambiar de etapa en la vida. Dejas de ser un recién nacido y pasas a ser un bebé. Cuando hablas. Y nuevamente pasas a ser un niño, cuando comienzas a caminar. El paso a la adolescencia y la etapa adulta. También es así. Y no depende de otra persona, mucho menos de un acto de amor. Por eso somos nosotros quienes decidimos. Como nuestra vida avanza. Casi sin derecho a retroceder en nuestras decisiones"
Creó que todo comenzó cuando mamá nos aviso que tendría un bebé, y nos advirtió las complicaciones de que una mujer tuviera un embarazo a los 39 años, tanto para ella como para el bebé. Luego siguieron los asuntos de la mudanza. Las reuniones con el comité del vecindario para conseguir las facilidades. Ya no podíamos vivir en aquel lugar. Por que la propiedad de mi abuela. Estaba siendo peleada por sus herederos. Pero todo marchaba bien. Aún estaba en primaria. Y quedaban los últimos meses. Las preparaciones para la graduación y el ingreso a secundaria eran constantes. Entonces. Una de las hermanas mayores, Nos contó una buena nueva. Ella también seria mamá, por primera vez. Entonces. Con el pasar del tiempo. Y como se dejó ver la vez anterior. El 17 de diciembre. Fue el caótico día. En que. Debía levantarme muy temprano, prepararme con mi uniforme impecable para la ceremonia, y salir de la nueva casa, e ir a buscar a papá a la de antes. Donde ahora. Sólo el vivía para cuidarla. Mientras aún quedaban pertenencias. Y decidían que hacer con ella. Luego. Viajar a la secundaria para la inscripción. Y matrícula. Además de los por menores explicando los detalles de las clases y el sistema. Luego correr a la iglesia. Donde se celebraba la graduación. notar los sutiles cambios en todo lo ensayado, que habían preparado ese día temprano en la mañana, claro, sin avisarle. Y entonces, Ver a papá recibir el diploma que llegaría a sus manos. Con lo cansado que estaba. luego de todas esas personas hablándole una tras otra, Se vistió aquel día. Con su traje formal. Ató la corbata correctamente. Abrillantó sus zapatos y salio a toda prisa, por su pequeña. Para estar ahí. Junto con mamá. Viendo como se liberaba. Lloro en sus brazos. Mientras la calidez recorría su espalda. amaba sus abrazos. De haber sabido lo que acontecería. Lo hubiera llenado de mimos. Por más tiempo. En enero. el menor de los hermanos nació. Un varón. El que tanto anhelaba papá después de tres mujeres. Salía a pasear con el. Feliz contaba la noticia a todos sus amigos. Lo hacia dormir sobre su pecho. En febrero. Debía escoger el uniforme para la secundaria. Era su primera vez usando un uniforme de dos piezas. Una falda, una corbata, y un suéter gris con líneas azules, una blusa blanca. Y calcetines a juego. encantada, no podía esperar más para vestirlo, orgullosa de su esfuerzo, En marzo. comenzaron las clases. paso abril, llego finales de mayo Y a papá le diagnosticaron una enfermedad mortal. No le quedaba mucho. Y cada mes que pasaba. Iba perdiendo peso y energías. Dejó el trabajo. Comenzó a asistir a quimioterapia. Tomaba varios medicamentos para el dolor. Dormía por grandes periodos de tiempo. aveces, le tomaba mucho tiempo siquiera ponerse de pie, debió suprimir sus necesidades, y guardar su orgullo, recibir la ayuda externa, que su madre, la abuela, le imponía, mientras se debilitaba, intentaba pasar tiempo con su familia, no podía exactamente estar en los espacios comunes de la casa, pero disfrutaba ver a su hijo, y a su nieta, jugar con ellos, y lamentar no haber cuidado su salud, yo, que soy un ser nacido de la conciencia de la tercera hija, puedo de alguna manera saber lo que sentía, papá de verdad, hubiese querido pasar mas tiempo con sus seres queridos, sobre todo desde que el trabajo consumía la mayor parte de su día, solo tenia 63 años, comparado a las abuelas de la familia, aun era joven, pero, ya era muy tarde , los meses seguían pasando sin falta, la chica, quien ya se miraba como una adolescente, estaba todos los días ocupada con las clases, la mayor de las hermanas lo acompañaba en los controles cuando tenia descansos en su trabajo de medio tiempo, y mamá se quedaba a su lado en casa, atenta a cualquiera de sus cambios, paso septiembre, en octubre cumplió 64 años, y su apariencia era mas bien la de un esqueleto con piel, la holgada ropa que una vez cubrió una panza inflada, ahora parecía sobrar, y una silla de ruedas llego a la casa, la ultima foto fue tomada, en un día soleado mientras llevaba con su usual cara de malos amigos, en su regazo al pequeño niño, de igual nombre, el tiempo siguió su curso, y llego principios de noviembre, pronto seria el aniversario de nuestro primer año aquí, el día 25. las directivas habían preparado una caravana, pero, realmente no recuerdo que paso ese día, creo que la familia de mi huésped estaba en casa para ese entonces, todos vestidos de negro.
Una semana antes, o un poco mas, la adolescente llego como cualquier día a casa, sus clases terminaban a las 8:15 pm, tenia 15 minutos para ir al baño o guardar sus cosas, la noche, fresca y cálida, ya caía en oscuridad para esa hora, 5 min. en caminar a la parada del auto-bus ir apretada como pepino, hablando con las amigas que vivían cerca, sentarse al fin cuando el bus se vaciaba, y parar en casa, llegar, saludar a mamá en la cocina, a sus hermanas en la segunda planta, e ir a ver a papá y a su hermano, ambos tumbados en la cama matrimonial, entonces, se fijo en la mano izquierda del primero, hinchada y roja, bastante poco común, y se dejaba caer por el costado de la cama hasta tocar el suelo, -"vaya papá, debes tener mas cuidado de donde dejas tu mano al dormir"- la adolescente levanto la mano, la puso sobre las frazadas a la altura del estomago del hombre, y la dejo allí, pero la mano volvió a caer nuevamente, algo había de raro, llamo a su madre, quien intento despertarlo, pero no reaccionaba, la fuerte respiración que por lo normal se oía de el, se volvía débil e insonora, ante la alarmante situación, bajaron sus hermanas para ver lo que sucedía, llamaron a los paramédicos, y estos dieron el golpe de gracia "esta agonizando, solo es cuestión de horas" los familiares fueron llamados a la casa, lo visitaron, y permanecieron despiertos toda la noche para ver si reaccionaba, sutiles y molestos discursos, salían de la boca de uno de los hermanos del enfermo, -"hay que orar por dios lo tenga en su reino, quizás no fue un buen padre, un buen esposo, pero subirá al cielo y encontrara paz"- mi huésped no podía entender con claridad lo que estaba diciendo, cuando había visto actuar a papá con ella de una manera no adecuada, y con mamá?, es cierto, tenían peleas la mitad del año, pero ver a papá, tomar por la cintura a mamá, abrazarla y lanzarla encima suyo para jugar y acabar besándola, eso no tenia precio, o llegar con un regalo adecuado cada cumpleaños y aniversario, cocinar juntos, y tantas cosas más. y con nosotras, nos mimaba como a ninguna, eramos sus princesas, cada beso con su barba puntiaguda era una risa para nosotros, entender sus gustos era fácil, a pesar de los detalles, el mejor maestro para los juegos, era papá, y ella lo sabia, pero no era el momento para pelear con su tío entonces, se le pidió que cuidara de los niños en la segunda planta, sin darse cuenta, se había dormido un momento, y despertó cuando oyó las voces de los llantos en el primer piso, bajo con rapidez, y se dio cuenta de la situación, una de sus tías, mientras decía palabras religiosas, añadía -"él abrió sus ojos al final, y miro a todos los que estaban a su alrededor, y entonces dejo de respirar"- "ah, maldición, me siento tan inútil"- frases así cruzaban su mente, tan fáciles de leer para mi, que vivo en su interior, y tan dolorosas, fue en los días continuos, cuando el cuerpo fue transportado en un féretro, y llevado a una iglesia cercana a la casa de su madre, la abuela, que yo tome posesión de su cuerpo, y es por eso que ella, aun no recuerda mucho de lo que ocurrió esos días, tres días para despedir el cadáver, y recibir las flores en su memoria, un día mas para enterrarlo, recuerdo, los cristales de colores en la habitación del velatorio, las lamparas alrededor las pequeñas sillas ordenadas, las personas llegando a abrazar a la hermana mayor, quien mantenía la cabeza fría, la segunda, en lagrimas, cuidaba de los niños, y mamá, solo lloraba y lloraba todo lo que podía, realmente lo amaba, las personas que no conocía, y los familiares que alguna vez vio, llegaban uno detrás de otro para dar el pésame, cuando la mayor se cansaba, nos pedía ayuda, o dejaba el trabajo a los tíos, creo fue la segunda noche, en que la mujer,nuestra madre, quien no había descansado como correspondía, se desmayo a las afueras de la iglesia, y fue llevada de regreso a la casa de la abuela, para que durmiera, entre los recuerdos, que podía tener al alcance, las veces que se le veía llorar eran pocas, y no había registro de la debilidad de la mujer mayor, pero en esa ocasión se rompió, en cambio, yo, mantenía a la chica alejada de todo este ambiente, que jugara, que tomara aire libre, para nosotras, la realidad estaba lejos, a pesar de haber tocado el frió y duro cadáver, no podíamos entenderlo, no, lo entendíamos, pero no queríamos, ver la verdad, al cuarto día se le enterró en la cripta familiar, todas lloramos, sus cuatro mujeres, quizás seis, con su madre y su suegra, mamá, para cualquier documento era viuda, el quinto día, caminamos por la ciudad, pensando en lo que vendría después, ya, las noticias de papá dejaban de pasar por el canal interno del pueblito de lota, debíamos volver a casa, la ultima noche allá, los tíos hicieron una fiesta, para despedirlo con alegría, y al volver a casa, todo estaba desordenado, habían revisado la casa, a pesar de que le pedimos a un familiar vigilar, metió en la casa a intrusos y estos, tomaron algunas cosas, el dinero lo llevaba mamá consigo así que no lo tomaron, ordenar la casa, intentar volver a la vida que teníamos, equivocarnos al cocinar una ración mas, vestir de negro y abandonar el negro para usar el uniforme, tomar la ropa de papá y guardarla o regalarla, los tramites de defunción, y los pagos de su pensión, junto con las tarjetas de crédito y otros, paso noviembre, y la primera navidad sin el, llego, el primer año nuevo sin el, paso, solo meses después, en un arranque de ira, esta chica a la cual yo aleje del deprimente ambiente, saco sus emociones, se dio cuenta, que ya no tendría lo que recibió toda sus vida naturalmente, cuando peleaba con una de sus amigas, acerca del gesto, de que su padre la tomara en brazos, para la amiga, era molesto, pero entonces, recordó, cuando su padre hacia lo mismo, y como, ya no podría nunca mas, tocarlo, estar cerca de el, abrazarlo, y entonces, lloro, tanto, como lo que no había llorado en el funeral, tanto como todo el sufrimiento que tenia retenido, él, ya no volvería para estar con ella nunca mas, cuando vio la verdad, simplemente debía resignarse a aceptarla.
". . . pero aveces, dejas de ser hombre y te vuelves pareja por alguien externo, dejas de ser pareja y te vuelves familia, cuando hay descendencia, y entonces te vuelves padre, cuando debes cuidar de tus hijos, te vuelves parte de la sociedad, y así hasta que dejas de ser un ser vivo, y te vuelves un cadáver cuando dejas de respirar, cuando tu corazón deja de latir, pero quizás, todos los cambios son por algo mejor."